EL DON DE LA VIDA Vs EL ABORTO

EL DON DE LA VIDA Vs. EL ABORTO



BIENVENIDOS A ESTE BLOG DE APRENDIZAJE


Vamos a entrar a ver una realidad que duele a muchos, una realidad que está en el debate en nuestra sociedad peruana. Este blog pretende ser crítico ante las diversas postura, unos en favor de la defensa de la vida de un inocente y otras en favor del aborto. Sin embargo en nuestras manos está la vida que Dios nos ha dado como un Don, como un regalo.

lunes, 21 de junio de 2010

Valor de la vida humana


Universalmente, todas las culturas han reconocido el valor y la dignidad de la vida humana. El precepto de “no matarás”, que custodia el don de la vida humana, es una norma que toda cultura sana ha reconocido como principio fundamental. El derecho a la vida y el respeto a la dignidad de la persona son valores que la Declaración Universal de los Derechos Humanos propone como fundamento para la convivencia.
Este reconocimiento universal encuentra su plena confirmación en la revelación del Evangelio de la vida con el misterio de Cristo. La vida humana, don precioso de Dios, es sagrada e inviolable. «La vida humana es sagrada porque desde su inicio comporta la acción creadora de Dios y permanece siempre en una especial relación con el creador, su único fin. Sólo Dios es Señor de la vida desde su comienzo hasta su término. Nadie, en ninguna circunstancia, puede atribuirse el derecho de matar de modo directo a un ser humano inocente» ( EV 53). Por ello todo atentado contra la vida del hombre es también un atentado contra la razón, contra la justicia y constituye una grave ofensa a Dios.

Continuidad fundamental

El proceso embrionario es un proceso continuo en el que ya desde el principio estamos ante una vida humana. el embrión no es un mero agregado de células vivas, sino el primer estadio de la existencia de un ser humano. Todos hemos sido también embriones.
Desde el momento de la fecundación hay vida humana, y por tanto dignidad personal. Es u na vida humana que se va desarrollando, va experimentando cambios morfológicos importantes, pero es siempre el mismo proceso continuo que va desde el principio de la vida con la fecundación hasta la muerte. «El cuerpo, naturalmente, se desarrolla, pero dentro de una continuidad fundamental que no permite calificar de pre-humana ni de post-humana ninguna de las fases de su desarrollo. Donde hay cuerpo humano vivo, hay persona humana y, por tanto, dignidad humana inviolable».
En consecuencia, « el ser humano debe ser respetado y tratado como persona desde el instante de su concepción y, por eso, a partir de ese mismo momento se le deben reconocer los derechos de la persona, principalmente el derecho inviolable de todo ser humano inocente a la vida» ( EV 60). Esta verdad del Evangelio de la vida es ampliamente compartida por muchas personas e instituciones. Lo que el Consejo de Europa afirmó, hace muchos años, ha sido ahora recogido por la ONU al recomendar la prohibición de la investigación con embriones así como cualquier tipo de clonación humana: reproductiva o terapéutica.

                                                 Al servicio de la vida

En el reconocimiento y respeto de la vida humana y en su promoción, la ciencia alcanza su más alto fin: el servicio a la vida y a la dignidad de la persona. Estos diez años desde la publicación de la encíclica Evangelium Vitae han sido de grandes avances de la ciencia, los cuales han abierto nuevas y esperanzadoras posibilidades de prevención y curación.
Gracias a estos avances hoy son posibles terapias e incluso operaciones intrauterinas en beneficio del no nacido. Cada vez se rebaja más el tiempo de gestación necesario para que un niño prematuro sea viable fuera del seno materno. Por otra parte, la aplicación terapéutica de las células madre procedentes de tejido de adulto consiguen resultados esperanzadores . Estas son las auténticas terapias: las que curan sin dañar ni eliminar
                                                             la vida de nadie .

No podemos olvidar que estos avances son potentes herramientas que deben ser usadas al servicio del hombre, teniendo en cuenta los principios éticos. La ciencia y la técnica requieren la ética para no degradar, sino promover la dignidad humana. Por ello pedimos a todos los investigadores y centros de formación que procuren inculcar a todos el respeto a la vida humana tanto como procuran avanzar en sus conocimientos para ponerlos al servicio de las personas.

A todos exhortamos a que promuevan siempre la vida frente a tantas amenazas por parte de una “cultura de la muerte” que se manifiesta de muchas maneras: la anticoncepción, la extensión de las esterilizaciones, la disminución preocupante de la natalidad, el aborto, la píldora “del día después” –que además de anticonceptiva puede ser abortiva–, la manipulación del lenguaje al hablar de “preembriones” como si no fueran ya plenamente personas humanas, la selección y reducción embrionarias, la manipulación y destrucción de embriones para obtener células madre para la investigación, y la cada vez más amenazante práctica de la clonación. Estas manifestaciones de la cultura antivida son una insidiosa ideología del mal que Juan Pablo II ha denunciado recientemente: «Se puede, es más, se debe, plantear la cuestión sobre la presencia en este caso de otra ideología del mal tal vez más insidiosa y celada, que intenta instrumentalizar incluso los derechos del hombre contra el hombre y contra la familia».

Mensaje de los Obispos de la Subcomisión Episcopal para la Familia y Defensa de la Vida con ocasión del décimo aniversario de la Evangelium Vitae


4 de abril de 2005





REGRESAR: LA VIDA DON DE DIOS

1 comentario:

Martín Linares Chavarría dijo...

El valor de la vida consdiste en que el ser humano debe ser respetado, como PERSONA, ya desde el primer momento de su existencia. Es así que se da el concepto de "Estatuto Humano" que es el reconocimiento de la dignidad humana, al ser que se forma cuando se da la unión del espermatozoide masculino con el óvulo femenino, el llamado embrión humano.
Es así que las normas y las leyes deben defender esta dignidad, la defensa de la vida desde la concepción.

¿Crees que la vida humana es sagrada e inviolable? ¿Por qué?

¿Cómo podemos servir a la vida?